jueves, 27 de enero de 2011

Sobre un finde de relax... con sorpresa en el metro. Parte 1.

Y al séptimo día descansó. Bueno, al séptimo y todos los demás, porque desde que terminé exámenes soy libre :) Así que hace unos días aprovechamos los dos para marcharnos por ahí a pasar un fin de semana "de descanso". Y qué mejor que un hotel-balneario, con su piscinita a 38 grados, jacuzzi, sauna, baño turco y sobre todo, buffet libre...

Ahh... eso sí que es vida: levantarse a las 9, bajar al comedor, ponerte las botas con toda la comida posible (entre otras cosas porque la comida no está incluida en el precio, así que entre el desayuno y la cena hay que comer lo menos posible), subir a la habitación a echarse esa horita que aún queda de sueño, bajar a la piscina, cambiar la jacuzzi, comer un helado que acaba en el traje de baño no se sabe cómo y parece kaka, volver a la piscina, viajecito a la sauna, volver a la piscina porque en la sauna una pareja se está tocando, subir a la habitación, ponerse ropa de persona normal, salir a la calle a dar un paseo a ver el lago helado y los patos patinando en él, grabar un vídeo y sacar fotos, volver al hotel porque ya es de noche (y solo son las 4:30!), ponerse el traje de baño, bajar a la piscina, subir a la habitación, ropa normal otra vez y a cenar pronto, a eso de las 7-8 porque el desayuno ha desaparecido. Y después del banquete, a ver un partido en la tele y a dormir, que mañana va a ser un duro día de piscina-jacuzzi.
Un frío que pela

Los bloques de hielo vieron frustrado su intento de salir a nadar
El último día da un poco de pena volver a la normalidad, donde hay que hacerse la comida, lavar la ropa, fregar, comprar comida, escribir en el blog, hacer la cama... ains... pero hemos decidido que vivir en ese hotel no sale rentable.

Así que nos montamos en el tren durante las dos horas y pico que dura el viaje, después al metro, salimos de la estación... bueno, no, antes de salir de la estación hay un control de esos para ver si llevas tu billete y todo en regla, no vayas a ser un mangui de esos que se creen que la vida es jauja y que el metro se paga solo.

Y en ese control, tú, con tu sonrisa de oreja a oreja porque sabes que todo está en regla porque tienes tu carnet de estudiante que encima te deja los billetes a mitad de precio, enseñas el billete a la amable controladora que te habla pero no le entiendes, pero supones que te dice que le enseñes también el carnet de estudiante. Y no es que no se fíe de ti la señora, no, no, ni mucho menos, porque cara de estudiante tienes, acuérdate del otro día que te pidieron el DNI para comprar una botella de champán... pero es su obligación y te lo pide.

Tú, orgulloso, sabiendo cómo va a terminar la historia, le enseñas todo lo que crees que te está pidiendo. Hasta que de repente, menea la cabeza. Oh oh, eso es malo seguro. La señora habla: "A diákkártyád lejárt".

"¿Mande?", es todo lo que sale de tu boca.

La señora suspira y mira al cielo. Bueno, al techo. Y a tu lado, de la mano, hay una chica rubia y ojos azules con cara de saber húngaro y que va a poner las cosas más fáciles para solucionar lo que sea que pasa con tu carnet de estudiante en regla.

"Dice que tu carnet de estudiante temporal caducó hace dos semanas".

Mierda, mis papeles en regla no están tan en regla.

"Dice que tienes que ir a nosédónde a pagar una multa".

Mierda, para un mes que parecía que iba a ahorrar algo.

"Le acabo de contar que este era un carnet temporal, que el permanente ya lo tienes listo en la universidad para recogerlo y que la fecha de vigencia concuerda con lo que dice el billete".

La señora asentía, y después más blablablá ininteligible.

"Dice que tienes que ir en menos de 8 días a nosédónde con todas tus cosas".

Bueno, al final parece que no era nada. Me hace firmar un papel poniéndome cara de pena, me da un sobre, dice que lo siente y tiramos para casa. Lo abrimos ¡multa de 12.000 florines!

A Eszter se le encienden los ojos rojos de ira: "Ahora mismo volvemos y le montamos un pollo que flipa a la tía esa".

CONTINUARÁ...

5 comentarios:

Iker dijo...

Pareces tener un talento especial para que te pasen éstas cosas. Me encanta el blog. :)

Mariasun dijo...

No cambiarás nuncaaa!!!
Por qué siempre te pasan a ti este tipo de cosas???
Cómo se llama el sitio al que habéis ido??

Anónimo dijo...

Eres Genial. Si no te conociera, creería que te lo inventas todo para escribir en el Blog.
De mayor quiero ser como TU.
Un beso a los dos. Con todo lo bonito que has contado del finde, lo de la amargada del metro es una insignificancia que no merece la pena comentar.

PLAYER

Carmen dijo...

Efectivamente ¡eres genial! pero en serio NO TIENES REMEDIO!

Espero que continues con la historia pronto y no nos deje con la copla de saber como acabó, bueno si no te han metido en la carcel por "ilegal"....

Besitos

mantxi dijo...

Soy un imán para estas cosas, lo sé. Y por eso la gente ya no se sorprende cuando me pasan :_)

El sitio al que hemos ido es un hotel que está en el lago Balaton. Seguro que en la wikipedia viene algo.

Prometo acabar la historia pronto!