jueves, 22 de septiembre de 2011

Sobre un día sin gym, muchos vales y un bate

El otro día tocó ir al gimnasio después de clase. El plan era quedar con Eszter 10 minutos antes de que empezara la clase, entrar juntos, ir a una clase de esas en las que soy el único chico y después a descansar a casa viendo un capítulo de Lost.

Pero esta vez no todo fue como esperábamos (a ver qué os pensabais, ques esto no es un diario, no escribo las cosas normales que me pasan), y al llegar resulta que me había dejado el carnet del gimnaso en casa. Mierda.

Aún así, ellos guardan nuestros datos en el ordenador, por lo que no debería de haber problemas para entrar. De hecho, en Bilbo se me olvidó el carnet un millardo de veces y nunca hubo problemas para entrar. Un cachete en el culo, un "eso no se hace" y para dentro.

Pero claro, en hungarolandia las cosas funcionan de forma diferente. ¿No hay carnet? Pues no entras. Bueno, entra si quieres, pero pagando una entrada de un día, que cuesta el doble de lo que estás pagando por venir ya.

Pues que os den morcilla, a mi no me engañáis. Le digo a Eszter que ella entre y que una hora después estaré por aquí esperándole (el gimnasio está en un centro comercial, así que puedo darme una vuelta y además necesitábamos comprar cosas en el súper por lo que puedo aprovechar y hacerlo ahora).

Bajo al súper (en ascensor, que son dos pisos), cojo lo que necesitamos para la semana y un par de chocolates, y me pongo a la cola. Delante de mi hay una señora que o bien está haciendo la compra para tres meses, o quiere reabastecer el barrio ella sola o tiene una cadena de restaurantes. Mamma mía, cuánta cosa.

A la cajera casi le da un sofoco pasando todas y cada una de las cosas por la maquinita que hace "pi", entre otras cosas porque la señora, que quería probarlo todo, compra una botella de dos litros de cada refresco posible. Para cuando ha terminado, la cajera decide que esta semana ya no va al gimnasio.

Le saca el ticket, y le dice el precio (me invento el número y lo digo en euros, para que lo que voy a explicar después se entienda mejor): 

"Cincuenta euros con quince, por favor".

La señora mete la mano en el bolsillo de el abrigo y saca un millón de vales de esos que te dan en el súper con el que cada uno descuentas 50 céntimos de tu compra y que son acumulables. Los empieza a contar: "1, 2, 3, 4, 5... 23, 24, 25... 41, 42, 43... "

En este punto empiezo oir suspiros detrás de mi. Se ha formado una cola tremebunda y todo el mundo parece ansioso por poder comerse las chocolatinas que quieren comprar.

"76, 77, 78... 81, 82, 83..."

Si estuviésemos en la carretera, la señora sería un conductor que lleva 8 ó 9 segundos quieto con el semáforo en verde. Los coches de detrás llevan pitando desde el segundo 0,5 y alguno ya ha bajado la ventanilla y empiza a persuadirle para que se mueva: "¡¿estás ciega o qué?! ¡que se va a poner en rojo!"

"89, 90, 91..."

Ahora el señor que va en el tercer coche abre la puerta y se dirige hacia el coche de la señora. Lleva un bate de beisbol en la mano, tiene la cara desencajada y le sale espuma por la boca.

"97, 98, 99 y 100. ¿Esto es un descuento de 50€ verdad?"

El coche arranca, y el señor del bate se da la vuelta y se mete en su coche. Un poco más y presenciamos una tragedia. Y el bate tenía manhas de sangre.

"Eso es. Con el descuento se le queda la compra en quince céntimos".

La señora abre el bolso, saca la cartera, busca y rebusca y saca un billete de 50 eurazos, que entrega a la cajera. Esta, que no sabe si llorar, tirarle los vales a la cara o pedirle el bate ensangrentado al señor, suspira y le da los cambios.

Detrás de mi, oigo dentro de la cabeza de todos los que están en la cola vitorear alegremente.

Y me toca el turno.

4 comentarios:

regalizrojo dijo...

"Pero esta vez no todo fue como esperábamos (a ver qué os pensabais, ques esto no es un diario, no escribo las cosas normales que me pasan)"

jajajaja

esa frase puede inducir a error, dando a entender que alguna vez TE PASAN cosas normales :P

Mariasun dijo...

Que se te olvidó el carnet? qué raro en ti, no me lo puedo creer!! Si a ti no te ocurren estas cosas... ja ja ja

En serio, alguna vez te pasan cosas normales como al resto de los mortales???? No creo que no, a la vista está

muxu handi bat

mantxi dijo...

Pues que sepáis que a veces tengo días normales, un día fui a la uni y no me pasó nada. Bueno, sin contar lo del unicornio que entró en el metro...

Anónimo dijo...

Bueno lo de dejarte el carnet es lo normal en ti ¿noooo?
Y lo del super, tu lo hiciste todo bien, la que la montó fue la señora de los tickets..... asi que todo normal. Conclusión: ESTO SI ES UN DIARIO sigue así (je,je,je)........

Asko Muxus,

Amatxubi