domingo, 5 de septiembre de 2010

Glamour húngaro

Ayer fui al teatro. En húngaro. En realidad era un musical, así que no fue lo horrible que puede parecer, sino que me lo pasé bien. Además, por la tarde vi un DVD con esa misma obra con subtítulos inglés para así después enterarme de qué va el tema y para saber cuándo tenía que reírme. Así que ahora que lo pienso, ayer vi la misma obra de teatro en húngaro dos veces.

En un principio la obra iba a representarse en un estadio de fútbol, al aire libre, pero como estas últimas semanas ha llovida tres de cada dos días, decidieron cambiar el sitio. Parece ser que el palacio real estaba ocupado, así que nos tocó verlo en un polideportivo, en la cancha de baloncesto/gradas y en sillas de terraza de bar de verano.
Además, por el cambio precipitado de lugar no dio tiempo a numerar los asientos (o no quisieron, o era imposible), así que decidieron que los que habían pagado la entrada más cara se sentarían delante en sillas con cojines, y los demás que se busquen un sitio donde puedan en sus sillas de plástico. En la foto superior se puede ver desde cuán privilegiado lugar vimos nosotros el musical).

Pero los organizadores debieron de pensar "vaya, igual los que tienen las segundas entradas más caras se van a quejar", así que decidieron reservar las primeras filas de sillas amarillas para ellos. Y para que se supiera hasta dónde llegaban dichos asientos reservados, pusieron en cada asiento un cartelito con el nombre de la empresa organizadora:
Efectivamente, la empresa se llamaba "Mamada".

Y confieso que ver 200 sillas, todas ellas con ese cartel, sin saber nada de lo que ya he contado fue un tanto inquietante.

Bonus track: y ahora, para demostrar que la persona que inventó el húngaro fue un vasco totalmente salido contaré lo que pasó nada más terminar.

Empezamos a hablar sobre cómo decir "¿qué tal? bien" en diferentes idiomas, y pudimos decirlo en inglés, castellano, húngaro, alemán, francés, italiano, portugués, checo y no sé cuántos idiomas más, cuando me propongo enseñarles a decirlo en euskera.

- Zelan zaude?
- Ondo.

De repente, un explosión de carcajadas. Las risotadas se sucedían entre ellos sin yo entender . Cuando por fin pudieron parar, me pidieron que por favor no dijera la palabra "ondo" muy alto, no vaya a ser que nos llamen la atención, y que al llegar a casa lo busque en Internet.

Vaya si lo hice.

6 comentarios:

regalizrojo dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJA...

qué bueno lo de las sillas XD

¡ y ahora ya sabes decir "sabo" en húngaro!

regalizrojo dijo...

A lo mejor las sillas amarillas eran para los que habían pagado entrada con final feliz, como en las peluquerías chinas...

mantxi dijo...

Lo del final feliz es una de las primeras cosas que pensé antes de preguntar nada, creo que es inevitable hacerlo xD

Anónimo dijo...

JAJAJA

Seguro que la empresa Mamada funciona 'oso ondo'.

Por otra parte si vas a una piscina no te metas donde cubre, también conocido como 'lo hondo'

Leirash

Alatz dijo...

Joooder hermano.....¿pero es que nadie va a decir nada del corridón que aparece en la foto de la Wikipedia?...no bastaba con un dibujito?... mecagüendios..

OSO ONDO por el crack que haya soltado eso para que lo fotografiasen (y lo siento por el que tuvo que fotografiarlo).

mantxi dijo...

Gran poder de observación el tuyo, sí señor, no se te escapa nada.